Esta semana ha llegado a su fin el Campamento de Verano de Secundaria celebrado en Venta de Baños, una experiencia que ha reunido a jóvenes de nuestros colegios dehonianos durante varios días llenos de actividades, convivencia y momentos compartidos.
Desde el primer día, el programa ha permitido a los participantes disfrutar de propuestas muy diferentes. Ha habido tiempo para conocer Venta de Baños, visitar Palencia, acercarse al nacimiento del Pisuerga y Cervera del Pisuerga o disfrutar de una jornada en Santander y el Museo de Altamira.
Un campamento en el que no ha faltado de nada
Las gymkanas deportivas y de agua, las liguillas, los talleres de camisetas, cocina, llaveros y pulseras o las tardes de piscina han llenado buena parte de unos días en los que el ritmo no ha parado.
También ha habido noches muy especiales. El fuego de campamento, la noche de estrellas, el karaoke, las fiestas temáticas, el escape room, el Got Talent o la entrega de premios han dejado algunos de los momentos más divertidos del campamento.
Pero más allá de todas las actividades, este campamento ha vuelto a ser un espacio para convivir. Para conocer a jóvenes de otros colegios, hacer nuevos amigos, compartir la mesa y aprender a disfrutar juntos de cada momento.
Tiempo para parar y dar gracias
Cada jornada ha comenzado con la oración de la mañana y ha terminado con un momento para dar gracias. Las celebraciones de la Eucaristía y las diferentes actividades pastorales también han estado presentes durante estos días.
Porque nuestros campamentos son también una oportunidad para salir de la rutina, compartir la fe y descubrir que muchas veces son los pequeños momentos vividos juntos los que terminan dando sentido a todo.
El Campamento de Verano de Secundaria termina, pero quedan las amistades, las risas, las conversaciones y un montón de recuerdos que acompañarán a nuestros jóvenes mucho más allá de estos días.
Gracias a todos los participantes, monitores y personas que han trabajado para hacer posible esta experiencia.