La reciente visita del papa León XIV a Madrid dejó momentos de profunda emoción para miles de jóvenes que tuvieron la oportunidad de encontrarse con el Santo Padre. Entre ellos estuvieron también numerosos jóvenes vinculados a la familia dehoniana, procedentes de distintos colegios, parroquias y comunidades de España.
El encuentro se convirtió en una experiencia de fe, comunión y esperanza que permitió a los participantes vivir de cerca la universalidad de la Iglesia y compartir una jornada inolvidable junto a otros jóvenes llegados de diferentes lugares.
Durante estos días, los asistentes pudieron experimentar la alegría de sentirse parte de una gran comunidad creyente, unida por la fe y el deseo de seguir construyendo una Iglesia viva y comprometida con el mundo.
Una experiencia que deja huella
Entre los jóvenes participantes se encontraba Leticia, natural de Galinduste y antigua alumna del Colegio y Seminario San Jerónimo, quien quiso compartir cómo vivió este encuentro.
«Ir a ver al Papa ha sido una experiencia que recordaré siempre. Han sido dos días muy bonitos, llenos de emoción y momentos que me han hecho sentir la fe mucho más cerca».
Sus palabras reflejan el sentir de muchos de los jóvenes que participaron en esta cita, marcada por la alegría del encuentro y la fuerza de la fe compartida.
«Ver a tanta gente junta por lo mismo y vivir esa unión ha sido algo muy especial que me ha encantado».
Más allá de la propia presencia del Santo Padre, el encuentro permitió descubrir que la fe sigue siendo capaz de reunir a miles de jóvenes de procedencias, realidades y experiencias muy diferentes.
Vivir la fe en comunidad
Uno de los aspectos más destacados por los participantes fue la posibilidad de compartir la experiencia junto a otros jóvenes dehonianos, fortaleciendo los lazos de fraternidad que nacen del carisma del Padre Dehon.
«Me voy con el corazón lleno, muy agradecida por todo lo vivido y por haber podido compartir esta experiencia con tantos jóvenes».
«Lo mejor ha sido vivirlo con nosotros, los Dehonianos, sintiendo esa unión entre todos, aunque también había muchísimos jóvenes de diferentes lugares. Ha sido increíble poder vivir la fe así».
Estas jornadas han sido también una oportunidad para seguir alimentando la vocación cristiana de los jóvenes, descubrir la riqueza de la Iglesia universal y renovar el compromiso de vivir el Evangelio desde la espiritualidad dehoniana.
Una Iglesia joven y llena de esperanza
La participación de los jóvenes dehonianos en este encuentro con León XIV es una muestra más de la vitalidad de nuestras comunidades y del deseo de tantos jóvenes de seguir buscando espacios donde compartir la fe, crecer en fraternidad y descubrir el sentido profundo de su vida.
Al regresar a sus hogares, muchos vuelven con nuevos amigos, recuerdos imborrables y la certeza de que la Iglesia sigue siendo una casa abierta para todos.
Una experiencia que, como reconoce Leticia, deja el corazón lleno y la mirada puesta en el futuro con esperanza.