Los jóvenes participantes en My Mission ya han comenzado su experiencia de voluntariado misionero en la comunidad religiosa dehoniana de Bahía de Caráquez, en Manabí, Ecuador.
Una experiencia que comenzó incluso antes de llegar a su destino. Durante el viaje realizaron una escala en Bogotá que les permitió acercarse a la presencia dehoniana en la capital colombiana. Posteriormente pasaron unos días en Quito, donde conocieron las dos comunidades dehonianas de la ciudad y la parroquia.
Tras estas primeras etapas del viaje, el grupo llegó finalmente a Bahía de Caráquez, donde ya comparte el día a día con los misioneros dehonianos que los han acogido en su casa.
Un voluntariado hecho de encuentros
Desde los primeros días, los jóvenes han comenzado a implicarse en diferentes realidades de la zona.
Entre sus actividades se encuentra la colaboración en el aula de discapacidad Talita Kum, así como las visitas a las familias de los niños apadrinados, a personas enfermas y a mayores.
Son encuentros sencillos, pero que permiten conocer de cerca la realidad de las personas, escuchar sus historias y compartir tiempo con ellas.
Junto a este trabajo de voluntariado, también está siendo muy importante la convivencia diaria con los misioneros dehonianos de la comunidad. Compartir la casa, las comidas, la oración y la vida cotidiana forma parte también de una experiencia que busca ser mucho más que un viaje.
Recordando al P. Dehon desde Ecuador
El día 12, toda la comunidad tuvo además un recuerdo especial para el fundador de la Congregación.
Con motivo del aniversario de la Pascua del P. Dehon, los jóvenes y la comunidad celebraron una Eucaristía del Sagrado Corazón en el templo de San Jorge, como acción de gracias a Dios por la vida y el legado del P. León Dehon.
Un momento de oración que se suma a todo lo que están viviendo durante estos días y que recuerda también el sentido de esta experiencia: salir al encuentro de los demás, compartir la vida y ponerse al servicio de quienes más lo necesitan.
My Mission continúa en Bahía de Caráquez, y con ella siguen llegando nuevos encuentros, aprendizajes y experiencias que iremos compartiendo.