Dehonianos

En este nuevo curso pastoral continuamos recorriendo y profundizando en la religiosidad popular del Cerrato Palentino, acercándonos a algunas de las devociones que han marcado durante generaciones la vida de sus pueblos.

En esta ocasión hacemos parada en Baltanás (Palencia) para conocer la fiesta de Nuestra Señora de Revilla, una celebración profundamente arraigada entre los vecinos y vecinas de la localidad y que cuenta con más de 500 cofrades.

Una devoción unida a la historia de Baltanás

La fiesta de Nuestra Señora de Revilla se celebra tradicionalmente con motivo de la Natividad de la Virgen María.

Su venerada imagen original data del siglo XIII y representa la Huida a Egipto de la Sagrada Familia de Nazaret. Además, está considerada como la figura de Belén más antigua de España.

Durante siglos, los baltanasiegos y baltanasiegas han mantenido viva esta devoción, transmitiéndola de generación en generación hasta convertirla en una parte fundamental de la identidad religiosa y cultural de la localidad.

Nuestra Señora de Revilla es venerada como Patrona de Baltanás y también es invocada tradicionalmente como amparo de emigrantes, viajeros y navegantes.

Fe, tradición y sentimiento popular

Cada año, su fiesta vuelve a reunir a la comunidad en torno a una devoción en la que se mezclan la historia, la tradición y la fe.

Más allá de los actos que acompañan la celebración, la devoción a Nuestra Señora de Revilla es también una muestra de cómo la religiosidad popular sigue formando parte de la vida de muchos pueblos del Cerrato Palentino.

Una fe sencilla que se conserva, se comparte y continúa pasando de padres a hijos.

Seguimos así nuestro recorrido pastoral por estas expresiones de fe que ayudan a comprender la historia y la vida de nuestras comunidades.

Nuestra Señora de Revilla, llévanos siempre a Jesús.